Hoy fue un día igual que los demás, pésimo, y es que mi lugar de trabajo queda muy lejos de mi casa, gasto mucho tiempo y dinero para dirigirme hacia él, eso sin mencionar los fines de semana, los cuales se realizan diferentes actos culturales que debo coordinar.trabajo muy duro y aun no reconocen mi titulo profesional como bibliotecólogo, sólo me queda resignarme a ser un mal pago auxiliar de biblioteca...
Mi gaban se ha vuelto a mojar, al igual que mi sombrero, y al llegar a mi casa no tengo quien me reciba pues desde hace 20 años no constituyo un nucleo familiar. Recuerdo el tiempo en que todo era a pedir de boca, pero hoy sólo tengo canas y muchos papeles por revisar.
Que triste es verme aquí sentado sin nada, pero... Es extraño, desde el caso de la antropofagia y de aquella mujer, algo se ha encendido en mí, siento una ansiedad extraña por saber qué sucedió hace dos semanas, por qué no se menciona en los periódicos, en la tv... Algo raro sucedió allí, uno de los detectives era de inteligencia policíaca, y lo sé porque un amigo ya me había hablado sobre éste peculiar personaje. Ahhhhhh, ese pésimo existir se le adicciona la ansiedad que me obliga a caer en el insomnio.



1 comentarios:
Que buenas historias, me agrada tú nueva forma de escribir… historias con misterios que capturan el tiempo para vernos reflejados en la vivencia leída… Gracias por compartir… =)
Dile por favor al auxiliar de biblioteca, que no está sólo que la lluvia le canta, los papeles le hablan, y las miles de preguntas y conclusiones de momentos ocupan su ser que ahí mutuamente se acompañan…
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