Auto-destierro


Sentado en este trozo de hielo que viaja a la deriva y se pierde en el horizonte de esos ojos que miran desde atrás.
El sol ilumina el camino, el viento ondea la bandera improvisada de un auto-destierro.
Itinerario programático que lleva a ninguna parte, mientras despierta viejos sentires sepultados en arenas movedizas.
La piel acaricia el viento como si este fuera una mujer, la piel pasa de una abstracción confusa de mi vida, a una sensación  corpórea y emotiva. La fluidez se expande por cada miembro, y revitaliza cada brazada al crepúsculo.

Tal vez vivir sea algo más que pensar, tal vez, sólo tal vez, se fundamente en el sentir que exige desaprender el camino trazado por ese trozo de tierra que abandoné.
Basta de poemas ridículos que hablan de amor,
Basta de escritos melosos que dejan una estela babosa,
reflujo depuesto en palabras.

¡Dije BASTA!, el mundo tiene suficiente con el reporte sesgado de las noticias, la doble moral de nuestra gente, los deseos reprimidos de los puritanos, el trabajo excesivo sin sentido alguno.

¡BASTA! ¡BASTA! ¡BASTA!

La muerte es la única que merece odas y gastar
el poco tiempo que nos queda. Sin ella la vida sería irrelevante y tediosa
                                                                              -Aún más de lo que ya es-

Que llueva azufre y que llore nuestras cortinas, no queda más que esa fugaz espera que se alarga con la inutilidad del qué hacer diario.

Odas a la Santa Muerte dirían los Mexicanos, yo sólo digo "bienvenida mi fiel amante y compañera"