
Ni siquiera es tristeza, es desidia por la vida misma...
Un día prototípico, tanto que ya mis emociones no consiguen alterarse con el sobrevuelo de estos días malditos, continúo viendo salir el sol y aparecer la luna sin sentir cambio alguno, parece un sueño que se repite, y el cual no contiene ninguna imagen o sonido. Llueve sí, lo mismo sucedería si no fuese así.. ahora lo único que duele es no estar soñando en otros mundos que me lleven a sentir distinto, no ser más yo sin tener que esforzarme en ser algo que siempre fallo en el intento.
En el sueño soy otro realmente, toco el cielo y me afecta su descenso a las profundidades, a la oscuridad. Cuando estoy despierto no siento nada, me encuentro ciego, no sé que es la luz y la oscuridad, hace tanto tiempo que...
El intento infinito de expresar por qué sólo he nacido para vivir este día. Cuando llegue mañana moriré porque seré otro, no existiré más, soy un moribundo que nunca sale de su estado porque nunca llega mañana, siempre se repite el mismo día una y otra vez. Perdí todo el aliento al intentar que por fin muriera, no tengo derecho a ello, estoy condenado a vivir por siempre este día maldito, que ni es bueno ni es malo, sólo es.
Ya no me entretengo, sólo espero el sueño para imaginarme un instante que soy otro, para luego comenzar de nuevo el mismo día. No me interesa contar de memoria mi vida de un día, no me interesa recordar que SOY UN SISIFO HECHO CARNE, ni siquiera abdicar del mundo, sólo espero que cambie el curso, por eso no me resisto, dejo que la vida pase sobre mí porque YO SOY EL PUENTE POR DONDE PASA EL GUSANO DE LOS PIES INFINITOS.