¿Quien hubiera podido adivinar que
aquel semblante de niña, tan pálido
y tan dulce, ocultaba la resolución
irrevocable de sufrir mil veces
la muerte antes que resignarse a
no hacer fortuna?
Stendal-Rojo y negro
Yo manifiesto que ordeñaré las vacas sagradas,
treparé las montañas a tres pies,
haré llorar a los payasos,
me mofaré de todas tus creencias.
Y voy trasegando preceptos imposibles
añorando ser una cosa informe y satisfecha
moliendo a palo las ilusiones
que hoy en día no se sacian, ni me dejan.
Soy un hombre enfermo,
enfermo de pasiones y refrenos,
al que le estimula más decir
que
no he fracasado,
solo quise este destino.



