Con dedicatoria








Espero hayas disfrutado el roce de la piel mientras no estaba,
espero hayas disfrutado el color ocre olor a marihuana
que surcaba las alas que te había tejido con tanto esmero,
espero hayas disfrutado los encuentros casuales que terminaban
en el corredor de tu boca o tu sexo,
Espero hayas disfrutado de la vileza de la heroína y su psicodelia
poética que lo hacía más bohemio, más lejano a mí.

Espero hayas disfrutado de su izquierda del siglo XX,
sus enredos capuchos, su vagancia, su libidinosidad
Y sus poemas dedicados a tu desnudez.
Espero, espero, espero… espero,

espero que los dos se vayan al infierno. 


En esta noche insondable,
donde la ciudad se cubre de sonidos y colores,
mi corazón se acongoja al no verte.
Ayer dormía a tu vera y hoy faltas a mis ojos
como el agua al mar.

Tu espléndida entre tus montañas te desperezas,
tu brillante como ninguna
reluces tu blanca sonrisa.

Deseo tu redondés prohibida,
tus marcas de pasado doloroso
que dejan cicatrices en mi alma.

Tu mi luna, casi sol,
tu hermosa princesa celeste,
tu cielo, tu, tu...
tuyo hasta que me abandones
y regrese al principio de la existencia,
donde no estabas en el horizonte.
Perdido en el paraíso de tus labios,
náufrago en el mar de tus ojos,
cataléptico ante la cercanía de tu sexo.

Feliz por que hoy te vi.