Se siente el caer de la lluvia,
una tormenta lejana amaina lentamente,
el gorgotear de los pájaros nos dice que ya es de noche…

Blanca piel, una gota de lluvia se desliza por su brazo,
Mientras unos ojos miran como su cabello cae sobre sus hombros.
Se atrinchera un sentimiento y a golpe sale una sonrisa,
Comparten la frescura de un día ya agotado.

Y danzar entre la lluvia
olvidando protocolos hace tiempo destronados,
el agua toma sus cuerpos y el correr se hace necesario
¿recuerdas cuando eras niña y disfrutabas de caminar entre la lluvia?

Y se toman de la mano, y corren como dos chiquillos
locos de ternura ante una noche que promete
el olvido de dolores por demonios sepultados.
caminar sobre el agua

esperando tu barca

el sol inunda el horizonte

la niebla se dispersa


Transformar los espacios
para darte paso en mi recinto,
y gozar del camino que traza
la curvatura de tu cuerpo.

Las letras son escusas
tus labios acciones
que anochezca pronto
para que tus santos
acompañen mi puerto.

Y ahora que la muerte me ha abrazado,
que el pasado ya no exista,
frugales esperanzas he tomado
para terminar aquí sentado en medio de la nada.

Que se caiga el mundo,
            que se prostituyan las ilusiones,
ya no queda espacio para el recuerdo
desde que tus ojos se cerraron para mí.

Nuevos vientos arrecian y me alejan de tu playa
tal vez el adiós sea más largo de lo que se esperaba.
Una nueva arca quiere atracar en mi muelle,
y las sombras se dispersan
tal vez adentro me espere el paraíso que soñé
compartir con ella.





No me dejes entre sombras de muerte
Donde en sombras quedará mi vida
No quiero respirar de un recuerdo
Y menos de una vida que pudo haber sido.
Dame otros días como los que ya me has regalado,
quiero ser tu presente,
no me hagas tan pronto
De mí un ausente.
No me substraigas de mí
al llevarte lo más valioso que tenía
TU.

Una vida sin ti es como morir
pues se cerrarían los ojos del amor
Y sólo quedaría la mirada del vivir.
¿Para qué abrir los ojos si no estás tu?
La señora muerte no es la que
Enfría mi cuerpo para la morgue
Sino aquella que me hecha al olvido
esos ojos verdes que un día
Me hablaban de amor eterno.