El abismo


Me permito escribir sin fin alguno, sólo por apasiguar mi soledad, trasmontar penas, acuñando nuevos vestigios que me liberen de la carcel de la inseguridad...

Divagar sin fin alguno, ser algo mientras escribo, siendo un autómata mientras no lo hago, y es que pensar me ayuda a ir al encuentro de mí mismo, lo malo es que jamás me encuentro, soy un disfraz que no me puedo quitar porque mi cuerpo a entrado en simbiosis con él. Derrotado desde antes de pelear, ya no tengo ilusión alguna porque me he dado cuenta que el camino no lleva a ninguna parte, da lo mismo dar un paso adelante o atras, pues el poso de la muerte todo lo traga. Es como si todos apostaran una carrera que nadie ha de ganar, porque en alguna parte de ese camino está el foso al cual todos caeremos...

No importa que hagas, todo es en vano, en este mundo no hay ganadores.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

El camino se nos vuelve largo y tortuoso, con empinadas cuestas, con piedras que nos hacen tropezar y ¿para que tanto esfuerzo? todos sabemos que al final del camino hay un foso en el que caeremos. ¿Alguien sabe en qué parte del camino lo encontraremos? Yo no. Y mientras tanto, mientras recorro mi camino apreciaré el olor de las flores, la brisa en mi cara, la sombra de un árbol, el brillo del sol, el canto de un pájaro....pero sobretodo la mano que el amigo me tiende para vencer las dificultades. Y caeré al foso y se quedarán en el camino los obstáculos que tuve que superar pero en mi caida me acompañará los recuerdos de bellos momentos y de una gran amistad.

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