Sal de tus recuerdos amontonados,
reproducción del holograma distorsionado,
corroída tu alma luego del placer.
Te siento en la silla solitaria de mi cuarto,
leyendo Pizarnik mientras peinabas tus cabellos,
acunando fantasías solitarias
atrayentes para vagabundos bucólicos
con deseos de revertir tu tristeza.
Le digo adiós a tu espejo roto hace siete años,
me despido de los lugares comunes que nunca visitamos,
a la abuela que me recibía con un chocolate espeso,
al abuelo que sonreía al verme idiotizado,
de tu espantoso gato que rodeaba mi pierna para ronronear.
Trastabillo en el camino glorioso de mi soltería
y luego me agacho esperando encontrar las migas que me dejaste
en el piso de tus mentiras.
El cielo se nubla y los colores se agrietan,
el trono se deshace en mis manos y me he quedado sin reina
ya no aspiro ni a sirviente,
ya solo quedo con lo que fui.
0 comentarios:
Publicar un comentario